En tiempos donde millones de personas han perdido sus empleos por causa de la pandemia y ante la necesidad de conseguir cualquier trabajo que les permita sobrevivir junto a sus familias sin salir de casa, una horda de delincuentes inescrupulosos y estafadores, aguardan pacientemente, cual araña al acecho, esperando a que algún desprevenido caiga en su red para succionarle lo poco que le queda.

En este artículo, te mostramos todas sus artimañas, y cómo estar prevenidos tú y tu familia para no caer en manos de quienes buscan quitarte tu dinero por engaño.

Si estás buscando un trabajo, debes tener cuidado de no caer en manos de estafadores que ofrecen trabajar desde la casa, especialmente si vives en los Estados Unidos. Es muy común que te propongan comenzar tu propio negocio en internet, a cambio de un solo pago inicial.

No caigas en esa tentación, porque es un engaño. Estos estafadores, eventualmente te pedirán más dinero para que puedas acceder a más y mejores servicios relacionados a «tu nuevo negocio». Si vives en los Estados Unidos, no lo dudes y denuncialos con la Federal Trade Commission (Comisión Federal de Comercio, también conocida por sus siglas FTC).

Estafas laborales

Los estafadores anuncian sus ofertas laborales de la misma manera que los empleadores legítimos, como por ejemplo, en anuncios en línea, en redes sociales o en sitios web que promueven listados de trabajo. También los encontrarás en medios tradicionales, como periódicos locales, televisión o radio.

Todos estos medios mencionados, son lugares legítimos en donde buscar y encontrar trabajo, solo que algunas de esas ofertas son una estafa, y necesitas detectarlas a tiempo, para no caer en manos de personas inescrupulosas que sólo piensan en robar.

Te prometen un trabajo, pero lo que quieren en realidad es quitarte tu dinero y si pueden, tu información personal. A continuación, se muestran algunos ejemplos de estafas laborales y consejos que le ayudarán a evitarlas.

Ejemplos de estafas laborales

Estafas de trabajo desde casa

A muchas personas les gustaría trabajar desde su casa y generar ingresos extras para ellos o sus familias, y los estafadores, lo saben. Por eso, estos delincuentes colocan permanentemente anuncios en línea, afirmando que tienen «un trabajo ideal» que puede rendir miles de dólares al mes, en muy poco tiempo, sin demasiado esfuerzo, y desde la comodidad de tu casa (recuerda esos tres «ingredientes» que endulzan tu oído, porque siempre están presentes en la mayoría de las estafas).

El trabajo varía desde reenviar productos, hasta vender cosas a familiares o a personas que conoces. A veces, los estafadores apelan a tu orgullo, diciéndote que puedes ser tu propio jefe, iniciar tu propio negocio y establecer tu propio horario. ¡Creo que todos hemos escuchado eso alguna vez!

Pero si caes en ese engaño, en lugar de ganar dinero, terminarás pagando por «kits de inicio», «cursos de capacitación» o «certificaciones» que, en la práctica, son inútiles. Y si tuviste la mala fortuna de realizar cualquiera de estos pagos con tu tarjeta de crédito, descubrirás con gran asombro, que se realizaron cargos adicionales sin tu permiso.

También puede suceder que te encuentres involuntariamente enredado en una estafa de cheques falsos, porque estos mal vivientes te envían un cheque con una cierta cantidad de dinero para depositar en tu cuenta bancaria, y te piden que al día siguiente, les envíes un pago por ese cheque, solo que en tres días, el banco descubrirá que no tiene fondos, y lo que sea que les hayas enviado, te lo descontarán a ti.

Resumiendo: Si alguien te ofrece un trabajo y te dice que puedes ganar mucho dinero en poco tiempo y con poco trabajo, eso es una estafa.

Algunos ejemplos de estafas de trabajo desde casa:

Estafas de reenvío

Si está buscando un trabajo en línea, es posible que de repente encuentres anuncios de estafadores, solicitando «gerentes de control de calidad» o «asistentes personales virtuales». La estafa consiste en que una vez que te «contratan», la «empresa» te explica que tu «trabajo» consiste en recibir paquetes en tu casa, abrirlos, desechar el empaque y los recibos originales, y luego volverlos a empaquetar y reenviarlos a una dirección que te darán, generalmente al extranjero.

Los productos son a menudo bienes reales y caros, como por ejemplo electrónicos de marca y otros bienes de alta gama. El problema es que fueron comprados con tarjetas de crédito robadas, y tú, sin saberlo, te conviertes en cómplice. Reenviar productos NUNCA es un trabajo real, eso es simplemente una estafa.

A veces, la empresa te dice que te enviará el cheque con tu primer pago a fin de mes, pero el cheque nunca llegará. Y cuando intentes ponerte en contacto con la empresa, descubrirás que el número de teléfono ya no está conectado y el sitio web desapareció.

Este «trabajo» es una estafa, y si proporcionaste cualquier información personal, pensando que era para la nómina de pagos, es posible que ahora tengas un problema mayor: el de robo de identidad.

Estafas de reventa de mercadería.

En esta estafa, es posible que veas un anuncio en línea o en tu periódico local, o incluso recibas una llamada inesperada de un extraño, ofreciendo una oportunidad de trabajo para ganar dinero comprando productos de marca a un precio muy bajo, y luego revenderlos más caros, para obtener una ganancia. Solo que después de pagar los productos, el paquete nunca llegará o, si lo hace, estará lleno de basura.

Estafas de trabajo de niñera, cuidadora y asistente personal virtual.

Los estafadores generalmente publican anuncios de trabajo falsos para niñeras, cuidadores y asistentes virtuales en los sitios web que legítimamente ofrecen trabajo. También suelen enviar correos electrónicos en nombre de alguien conocido en tu comunidad, o de parte de una organización que conoces personalmente, como tu escuela o universidad.

Si llenas la solicitud, el estafador que te contrata, podría enviarte un cheque. Te dirán que te quedes con parte del dinero por tus servicios y que el resto lo envíes a otra persona. Eso es una estafa.

Un empleador legítimo nunca te pedirá que haga eso. Como leíste más arriba, se trata de un cheque falso. Los bancos pueden tardar semanas en descubrir esto, pero una vez que lo haga, el banco querrá que pagues el monto total que retiraste. En otras palabras, si recibes una oferta laboral que incluye depositar un cheque y luego usar parte del dinero para cualquier otro motivo, es una estafa.

Estafas de compradores misteriosos

Que te paguen por realizar compras, suena como el trabajo ideal, especialmente si buscas un trabajo secundario. Pero si bien algunos trabajos de compras misteriosas son legítimos, muchos son estafas.

Las «compras misteriosas» son un trabajo remunerado, legal y flexible, ofrecido por por agencias de investigación de consumidores, que implica visitar negocios de forma anónima para verificar que se cumplan estándares específicos (por ejemplo, limpieza y buen servicio al cliente).

Pero las compañías legítimas de compras misteriosas, jamás te pedirán que pagues por certificaciones, directorios de trabajos o garantías laborales. Si alguien te pide que pagues para conseguir un trabajo, es definitivamente una estafa.

Estafas de servicios de colocación laboral

Si bien muchas agencias de empleo, agencias temporales, cazatalentos y otras empresas de colocación son legítimas, otras mienten sobre lo que harán por ti. Promueven ofertas de trabajo obsoletas o falsas y cobran tarifas por «sus servicios».

Las empresas de colocación legítimas no suelen cobrar por sus servicios, porque la empresa contratante les paga una tarifa para encontrar candidatos calificados. Si una empresa de colocación te pide una tarifa, aléjate. Podrías estar a punto de ser estafado.

Estafas de empleos gubernamentales y postales

Generalmente, son anuncios que prometen trabajos en el gobierno federal o en el servicio postal. Pero una vez que respondes al anuncio, te dicen que debes pagar una tarifa para conseguir el empleo o pagar por los materiales de estudio que te ayudarán a obtener una puntuación alta en el examen postal.

Esos anuncios son una completa estafa. La información sobre ofertas de trabajo con el gobierno federal o el Servicio Postal de los Estados Unidos, es gratuita y está disponible para todos. Y solicitar un trabajo federal o postal, siempre es y será gratis.

Cómo evitar una estafa laboral

Antes de aceptar una oferta de empleo, sigue estos pasos para protegerte de los estafas laborales:

Haz una búsqueda en línea.

Busca el nombre de la empresa o de la persona que te estarían contratando, agregándole al lado las palabras «estafa», «comentario» o «queja» (idealmente, escríbelo en inglés, por ejemplo “scam,” “review,” o “complaint”). Es posible que encuentres los testimonios de otras personas que fueron estafadas.

Habla con alguien en quien confíes.

Descríbeles la oferta. ¿Qué piensan ellos? Esto también te brinda un tiempo vital para pensar en la oferta. Nunca pagues por la promesa de un trabajo.

Los empleadores legítimos, incluido el gobierno federal de los Estados Unidos, nunca te pedirán que pagues para conseguir un trabajo. Cualquiera que lo haga es un estafador.

Nunca deposites en un cheque del cual te piden parte del dinero.

Ningún empleador potencial legítimo te enviará un cheque, para luego pedirte que envíes una parte del dinero a otra empresa o persona. Esa es una estafa de cheques falsos muy conocida en el ambiente criminal.

El cheque, al no tener fondos, rebotará en unos días y el banco querrá que pagues el monto del cheque falso, si es que usaste el dinero antes de confirmar el «clearing» (que tiene fondos).

Consejos para encontrar trabajo

Cuando esté buscando un trabajo, usa fuentes seguras y confiables. Aquí hay algunos lugares para comenzar:
USAJobs.gov: este es el sitio oficial del gobierno federal con ofertas de trabajo en todo el país.
CareerOneStop: patrocinado por el Departamento de Trabajo de EE. UU. Este sitio, contiene cientos de miles de puestos de trabajo, incluyendo los programas de empleo y capacitación en cada estado.
USA.gov: busca sitios web de gobiernos locales, que enumeran los puestos vacantes que puedan tener en sus sitios web.

Fuente: COMISIÓN FEDERAL DE COMERCIO de Estados Unidos, información al consumidor

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